Hotel Vía de La Plata

Astorga, León

Situado en el corazón de Astorga, en pleno Camino de Santiago, donde confluyen el Camino Francés con la Vía de la Plata, nace de la rehabilitación del antiguo Convento de San Francisco este hotel, transformado en un espacio acogedor que combina historia y contemporaneidad.

El proyecto respeta la escala urbana y el carácter patrimonial del entorno, introduciendo luz, calidez y materiales nobles que vinculan el edificio con su pasado. Los espacios comunes se abren al exterior y las habitaciones se orientan hacia la ciudad o el jardín interior, creando una experiencia tranquila y cercana.

La piedra recuperada, la madera y el metal dialogan en equilibrio, generando una atmósfera serena donde cada estancia refleja la esencia del lugar y del viaje.

Situado en el corazón de Astorga, en pleno Camino de Santiago, donde confluyen el Camino Francés con la Vía de la Plata, nace de la rehabilitación del antiguo Convento de San Francisco este hotel, transformado en un espacio acogedor que combina historia y contemporaneidad.

El proyecto respeta la escala urbana y el carácter patrimonial del entorno, introduciendo luz, calidez y materiales nobles que vinculan el edificio con su pasado. Los espacios comunes se abren al exterior y las habitaciones se orientan hacia la ciudad o el jardín interior, creando una experiencia tranquila y cercana.

La piedra recuperada, la madera y el metal dialogan en equilibrio, generando una atmósfera serena donde cada estancia refleja la esencia del lugar y del viaje.

Situado en el corazón de Astorga, en pleno Camino de Santiago, donde confluyen el Camino Francés con la Vía de la Plata, nace de la rehabilitación del antiguo Convento de San Francisco este hotel, transformado en un espacio acogedor que combina historia y contemporaneidad.

El proyecto respeta la escala urbana y el carácter patrimonial del entorno, introduciendo luz, calidez y materiales nobles que vinculan el edificio con su pasado. Los espacios comunes se abren al exterior y las habitaciones se orientan hacia la ciudad o el jardín interior, creando una experiencia tranquila y cercana.

La piedra recuperada, la madera y el metal dialogan en equilibrio, generando una atmósfera serena donde cada estancia refleja la esencia del lugar y del viaje.