Un palacete del siglo XVII, de dos alturas y con diferentes usos a lo largo de su historia, se acondiciona para acoger la nueva sede del restaurante Cocinandos. Las principales intervenciones, ante una distribución anterior compacta y llena de pilares, pasaron por conseguir una mayor amplitud visual y espacial. Las cocinas principales y el comedor se ubican en la planta baja, acogiendo la planta primera otra cocina, un reservado y una sala de usos múltiples.
Cada estancia conforma un ambiente distinto: un vestíbulo en acero cortén y madera de roble ahumada que, con el muro de policarbonato articula las distribuciones del edificio; comedores luminosos en blanco, vinculados en el exterior de la calle y jardín; cocina, sobria y técnica para las exigencias de la alta cocina; y el reservado, íntimo y singular.
En la terraza exterior cubierta del Restaurante Cocinandos se busca la creación de un espacio versátil y adecuado para los usos en eventos al exterior así como de servicio ordinario de sala.
Se crea una estructura en forma de L prefabricada que se implanta en el jardín del restaurante, con vistas a la Iglesia de San Marcos. La estructura metálica en acero se coloca de forma sencilla mediante una grúa desde el exterior y se ensambla in situ.
Fotografía: Jara Varela
Un palacete del siglo XVII, de dos alturas y con diferentes usos a lo largo de su historia, se acondiciona para acoger la nueva sede del restaurante Cocinandos. Las principales intervenciones, ante una distribución anterior compacta y llena de pilares, pasaron por conseguir una mayor amplitud visual y espacial. Las cocinas principales y el comedor se ubican en la planta baja, acogiendo la planta primera otra cocina, un reservado y una sala de usos múltiples.
Cada estancia conforma un ambiente distinto: un vestíbulo en acero cortén y madera de roble ahumada que, con el muro de policarbonato articula las distribuciones del edificio; comedores luminosos en blanco, vinculados en el exterior de la calle y jardín; cocina, sobria y técnica para las exigencias de la alta cocina; y el reservado, íntimo y singular.
En la terraza exterior cubierta del Restaurante Cocinandos se busca la creación de un espacio versátil y adecuado para los usos en eventos al exterior así como de servicio ordinario de sala.
Se crea una estructura en forma de L prefabricada que se implanta en el jardín del restaurante, con vistas a la Iglesia de San Marcos. La estructura metálica en acero se coloca de forma sencilla mediante una grúa desde el exterior y se ensambla in situ.
Fotografía: Jara Varela
Un palacete del siglo XVII, de dos alturas y con diferentes usos a lo largo de su historia, se acondiciona para acoger la nueva sede del restaurante Cocinandos. Las principales intervenciones, ante una distribución anterior compacta y llena de pilares, pasaron por conseguir una mayor amplitud visual y espacial. Las cocinas principales y el comedor se ubican en la planta baja, acogiendo la planta primera otra cocina, un reservado y una sala de usos múltiples.
Cada estancia conforma un ambiente distinto: un vestíbulo en acero cortén y madera de roble ahumada que, con el muro de policarbonato articula las distribuciones del edificio; comedores luminosos en blanco, vinculados en el exterior de la calle y jardín; cocina, sobria y técnica para las exigencias de la alta cocina; y el reservado, íntimo y singular.
En la terraza exterior cubierta del Restaurante Cocinandos se busca la creación de un espacio versátil y adecuado para los usos en eventos al exterior así como de servicio ordinario de sala.
Se crea una estructura en forma de L prefabricada que se implanta en el jardín del restaurante, con vistas a la Iglesia de San Marcos. La estructura metálica en acero se coloca de forma sencilla mediante una grúa desde el exterior y se ensambla in situ.
Fotografía: Jara Varela