Abierto al claustro histórico de la Real Colegiata de San Isidoro, la renovación del restaurante hace de la luz técnica, el mobiliario en acabados crema y nogal, y los textiles e iluminación decorativa en verde oliva, los elementos que componen el nuevo y versátil espacio interior.
Fotografía: Javier Bravo
Abierto al claustro histórico de la Real Colegiata de San Isidoro, la renovación del restaurante hace de la luz técnica, el mobiliario en acabados crema y nogal, y los textiles e iluminación decorativa en verde oliva, los elementos que componen el nuevo y versátil espacio interior.
Fotografía: Javier Bravo
Abierto al claustro histórico de la Real Colegiata de San Isidoro, la renovación del restaurante hace de la luz técnica, el mobiliario en acabados crema y nogal, y los textiles e iluminación decorativa en verde oliva, los elementos que componen el nuevo y versátil espacio interior.
Fotografía: Javier Bravo